Una fuerte tormenta acompañada de granizo puede transformar las condiciones de una zona en cuestión de minutos. El cielo se oscurece, comienza la lluvia intensa y, de repente, pequeñas o grandes bolas de hielo golpean calles, vehículos, ventanas y tejados.
Este tipo de fenómeno no solo resulta impresionante a la vista. Cuando el granizo aparece junto con tormentas fuertes y ráfagas de viento, también puede generar riesgos para las personas, el tráfico y algunas estructuras.
Por eso, cuando las autoridades meteorológicas emiten una alerta por tormentas o granizo, es importante tomarla en serio y evitar permanecer innecesariamente en lugares expuestos.
¿Por qué se produce el granizo?
El granizo se forma dentro de determinadas tormentas, especialmente cuando existen corrientes de aire ascendentes suficientemente fuertes para mantener gotas de agua en las partes frías de una nube.
A medida que esas gotas ascienden, pueden congelarse. Después pueden recibir nuevas capas de agua que vuelven a congelarse alrededor del hielo.
El resultado son pequeñas bolas de hielo que finalmente adquieren suficiente peso para caer hacia el suelo.
Su tamaño puede variar considerablemente. Algunas piedras de granizo son pequeñas, mientras que otras pueden alcanzar tamaños capaces de provocar daños.
Una granizada puede llegar acompañada de otros fenómenos
El granizo rara vez debe analizarse de manera aislada.
Las tormentas intensas también pueden producir lluvias abundantes, actividad eléctrica y fuertes ráfagas de viento.
De hecho, las autoridades meteorológicas de Marruecos han emitido recientemente alertas de nivel naranja por tormentas acompañadas de granizo y fuertes vientos en varias provincias.
Por eso, observar granizo desde una ventana no significa que el peligro haya terminado. La tormenta puede continuar desarrollándose después de que el hielo deje de caer.
¿Qué daños puede provocar una fuerte granizada?
Cuando el granizo es intenso, puede causar diferentes tipos de daños.
Los vehículos estacionados al aire libre pueden sufrir abolladuras en el techo, el capó o las puertas. Los cristales también pueden resultar afectados cuando las piedras son grandes y caen con fuerza.
Los tejados, persianas, toldos y algunos elementos exteriores pueden sufrir daños.
En zonas agrícolas, una granizada fuerte puede afectar cultivos, hojas, flores y frutos.
Además, la combinación de agua acumulada, viento y granizo puede dificultar considerablemente la circulación.
¿Qué hacer si comienza a granizar?
La primera recomendación es buscar un lugar cubierto y seguro.
Si estás en casa, permanece en el interior y aléjate de ventanas y puertas de cristal mientras la tormenta sea intensa.
Si estás en la calle, busca rápidamente un edificio cerrado. No es recomendable permanecer debajo de árboles para intentar protegerse del granizo, especialmente cuando también existen fuertes ráfagas de viento.
Un árbol puede perder ramas durante una tormenta y convertirse en un peligro adicional.
Si estás conduciendo, extrema las precauciones
Una granizada puede reducir la visibilidad de forma repentina.
La carretera puede quedar cubierta de agua y hielo, mientras que los conductores pueden reaccionar de manera inesperada al intentar protegerse.
Si la visibilidad empeora considerablemente, reduce la velocidad de manera progresiva y evita maniobras bruscas.
Cuando sea posible hacerlo de forma segura, busca un lugar protegido para detenerte.
No estaciones en zonas donde pueda acumularse agua rápidamente ni debajo de árboles, postes o estructuras inestables.
No salgas únicamente para grabar la tormenta
Las imágenes de una granizada pueden resultar impresionantes y es comprensible que muchas personas quieran grabarlas.
Sin embargo, acercarse a una ventana abierta, salir al exterior o conducir durante una tormenta solo para obtener un video puede aumentar innecesariamente el riesgo.
Una tormenta puede cambiar rápidamente.
Lo más importante es permanecer en un lugar seguro hasta que las condiciones mejoren.
¿Qué significa realmente una alerta meteorológica?
Una alerta no significa necesariamente que toda una ciudad esté en peligro.
Las condiciones meteorológicas pueden variar considerablemente de una zona a otra.
Las autoridades utilizan diferentes niveles de vigilancia para comunicar la posibilidad o presencia de fenómenos potencialmente peligrosos. La Dirección General de Meteorología de Marruecos explica diferentes niveles de vigilancia y actualiza sus avisos meteorológicos periódicamente.
Por eso es importante comprobar la alerta correspondiente a tu localidad y no basarse únicamente en publicaciones compartidas en redes sociales.
El granizo puede parecer pequeño, pero no siempre lo es
Uno de los errores más comunes consiste en pensar que cualquier granizo es inofensivo.
Una pequeña granizada puede causar principalmente molestias, mientras que piedras de mayor tamaño, especialmente cuando caen con fuerza, pueden romper objetos, dañar vehículos o provocar lesiones.
Además, durante una tormenta intensa puede resultar difícil calcular visualmente la distancia o la fuerza del fenómeno.
Por eso, si las condiciones son peligrosas, lo mejor es mantenerse bajo techo.
Después de la tormenta también hay riesgos
Que el granizo haya dejado de caer no significa que puedas salir inmediatamente sin precaución.
Puede haber ramas caídas, cables eléctricos, cristales rotos, superficies resbaladizas o zonas inundadas.
Nunca toques cables que hayan caído al suelo.
También conviene evitar caminar por zonas donde el agua cubra completamente la superficie, porque puede ocultar agujeros, obstáculos u otros peligros.
Si el temporal ha causado daños importantes, sigue las indicaciones de las autoridades locales.
Protege tu vehículo cuando sea posible
Si existe una advertencia meteorológica y tienes la posibilidad de dejar el vehículo en un garaje o bajo una estructura segura, puede ser una buena medida preventiva.
Si ya comenzó una granizada mientras conduces, no realices maniobras peligrosas para encontrar un refugio.
La prioridad debe ser mantener el control del vehículo y evitar detenerse en lugares peligrosos.
Una abolladura en el automóvil puede repararse. Un accidente provocado por una maniobra arriesgada puede tener consecuencias mucho más graves.
Mantente informado por fuentes oficiales
Durante una tormenta es habitual que las redes sociales se llenen rápidamente de fotografías, videos y mensajes alarmantes.
Algunas publicaciones pueden mostrar fenómenos reales, pero otras pueden utilizar imágenes antiguas o exagerar la situación.
Por eso, cuando existe una alerta meteorológica, conviene comprobar la información mediante los canales oficiales de meteorología y protección civil.
Esto permite saber qué zonas están afectadas, durante cuánto tiempo pueden mantenerse las condiciones peligrosas y qué recomendaciones deben seguirse.
Una tormenta puede desaparecer tan rápido como apareció
Las tormentas de granizo suelen ser fenómenos muy dinámicos.
En una zona puede caer granizo durante unos minutos mientras que a pocos kilómetros apenas se registra lluvia.
Por eso, una fotografía o video de una calle afectada no necesariamente representa las condiciones de toda una región.
La información meteorológica local es mucho más útil que intentar determinar el peligro únicamente observando publicaciones en redes sociales.
La mejor protección es reaccionar a tiempo
Cuando llega una tormenta fuerte, no siempre hay mucho tiempo para prepararse.
Por eso resulta útil prestar atención a las alertas meteorológicas, asegurar objetos que puedan ser arrastrados por el viento y evitar desplazamientos innecesarios cuando las condiciones empeoran.
Si comienza una fuerte granizada, busca refugio, aléjate de ventanas, evita árboles y estructuras vulnerables y espera a que la tormenta pierda intensidad.
El granizo puede ser un espectáculo impresionante, pero cuando aparece acompañado de tormentas fuertes, viento y lluvias intensas, conviene recordar que no se trata simplemente de una lluvia diferente.
Ante una alerta meteorológica, mantenerse informado y buscar un lugar seguro puede ser mucho más importante que intentar acercarse para ver o grabar el fenómeno.














